Un Verdadero Cristiano

El Apostol Pablo nos dice en 1 de Corintios 13:5 “No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.” El amor no tolera la rudeza, la violencia, los golpes, la grosería, lo indebido porque su comportamiento tan solo es la respuesta de lo que hay en su interior, y quien ama como Dios le ama, ha dejado de pelear consigo mismo, se ha reconciliado y vive en paz, quien no ha vivido esto, entonces dará de lo que tiene en su interior, violencia y conflicto. No es egoísta porque en el proceso de morir a sí mismo y encontrarse vacío para ser lleno del amor de Dios, ya no busca lo suyo, no busca su propio beneficio, sus propios intereses, sino que ahora da sin egoísmo, se entrega sin prejuicios, y ama sin reservas, el egoísmo no puede vivir en alguien que ha muerto a sí mismo, solo permanece en aquellos cuyo corazón aún persiste apegado a sí mismo. No se enoja porque ya no hay conflictos interiores, no hay conflictos de poder, no hay conflictos de intereses, y cuando no hay conflicto en el interior, ya o hay frustración o enojo en el exterior, la ira es solo la respuesta a la frustración interior, pero quien ha sido liberado de esta, comprenderá que ya no hay más porque enojarse, comprenderá el enojo contamina el corazón y le llena de rencor, entenderá porque actúan los demás de la manera en que lo hacen, de allí que el amor no guarde rencor, porque entiende que la ofensa solo ofende al orgulloso, al que quiere lo suyo, al que no puede tolerar su frustración interior, si no tienes nada contra nadie, puedes amar con libertad, si tienes algún prejuicio te será imposible amar sin manipulación, control o dominio y si no amas así, el egoísmo te llenara de argumentos, pensamientos y emociones que te contaminaran, te llevaran a enojarte con facilidad y estos enojos frecuentes harán que guardes rencor.

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