Cuantas veces hemos soñado con algo a realizar y no hablo de sueños cuando estamos dormidos, más bien cuando estamos completamente despiertos y tenemos el anhelo de algo y nuestra mente comienza a planear, comienza a soñar.

Hoy día hay muchas empresas, negocios chico y pequeños, grandes familiar y propiedades y la mayoría de ellas empezaron por un sueño; cuando nosotros comenzamos a trabajar en ese sueño lo llamamos FE, nos dice Hebreos 11:1 “La fe es la certeza de lo que no vemos…pero lo esperamos”; lo visualizamos a futuro y le ponemos todas las ganas del mundo para que se logre tarde que temprano y oramos a Dios y buscamos con muchas ganas su dirección y el nos bendice de maneras maravillosas hasta que vemos ese sueño cumplido, y ¿qué pasa después? que brincamos a otro sueño y otro sueño.

Pero hay ocasiones que nos da tal vez un poquito de pena soñar, que nos de incluso un poco de temor por el riesgo que eso conlleva, habrá quien piense que tal vez estamos un poquito locos, fuera de la realidad “fuera de nuestro alcance”, pero a través de muchos sueños se han logrado cosas maravillosas en el mundo, por alguien que se atrevió a soñar.

Pero puede llegar el momento que esas grandes bendiciones que nos están llegando les demos un mal uso o simplemente no les demos ninguno.

Recordemos algo, SIEMPRE QUE DIOS NOS DA BENDICIONES DE CUALQUIER FORMA QUE ESTAS SEAN O VENGAN ES POR QUE DEBEMOS DE REINVERTIRLAS PARA EL REINO, si es económica suplamos las necesidades de otros, si es espiritual ayudemos a aquellos que tienen que crecer en la Fe, si es con salud entonces desgastémonos en el evangelio que tenemos mucho trabajo que hacer; de cualquier forma que estas sean o lleguen, Dios nos mostrara la manera en que debemos de reinvertir para El.

Desafortunadamente no siempre le damos el mejor de los usos a esos sueños realizados, en algún lugar del caminos nos desviamos 2 milímetros y nos fuimos de frente y nuestras bendiciones empiezan a ser mal usadas.

La vida esta en constante movimiento y a veces no nos trata del todo bien y nos zarandea un poco a tal grado que nos enfrascamos en nuestros problemas, sean actuales o en que haremos mañana, que ocasiona que nuestros sueños comiencen a desaparecer. Y lo peor del asunto que dejáramos de tener sueños, que ya no vislumbremos nada para nuestro futuro, nuestra familia o nuestra Iglesia.

Dios nos ha capacitado para grandes cosas, para obtenerlas de El, y ahí están, solo es cuestión de tomarlas, escuche a un predicador hace unos años que decía “Milagros pasan enfrente de ti y no los tomas”; que nos falta, ¿Decisión?, ¿Dar el primer paso?; las bendiciones están y están en abundancia, pero no por eso ya las tenemos, necesitamos entonces tomarlas, soñar con ellas, poner en ejercicio nuestra Fe.

Algo muy importarte es APRENDER A TENER PACIENCIA, recordemos que nuestro tiempo no es el del Señor, cuando ya lo tengamos, disfrutemos al máximo, esos sueños realizados y por consiguientes las bendiciones que eso significa.

No es cierto eso de que el Cristiano esta para pasarla mal y sufrir, o incluso confunden la humildad a la que hemos sido llamados como dice Mateo 11:29 “…aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón”; con la pobreza (cosa completamente diferentes una de otra). Nuestro Señor y Dios quiere que la paseamos bien, que disfrutemos de las muchas cosas que El ya nos ha suplido y seguirá supliendo hasta el final, que nuestro negocio esta bien, disfrutémoslo y bendigámoslo para que siga dando mas, que tenemos una familia, desfrutemos de ella y extendámosle siempre bendiciones, ¿tenemos niños pequeños en casa? enseñémosle desde temprana edad lo que es nuestro Creador, Proverbios 22:6 dice “instruye al niño en su camino para que cuando se agrande no se aparte…” y el aprenderá también a soñar con la Fe de que nuestro Dios nos ayudara a que se realice.

Saben, no siempre les agrada a los niños tener que apartar un tiempo para Dios, les pica el salir a jugar, ver TV, etc. así que muchas de las ocasiones tenemos que presionarlos o forzarlos un poco para que aprendan a invertir su tiempo en Dios. Que pasa cuando le tenemos que enseñar a un chiquito a lavarse los dientes, hacen unos gestos tremendos y al principio hasta nauseas les da; y no quieren y aprietan los labios o los diente para no cepillar las muelas, pero con nuestra preocupación de que saldrán caries, lo hacemos todos los días, al principio una sola vez pero conforme pasan los días ya lo hacemos varias veces hasta que llega el momento que el niño toma la iniciativa y lo hace por si solo; o que tal cuando le ponemos los zapatitos, encogen los deditos de tal forma que no podemos poner el zapato, pero nosotros seguimos insistiendo y pensamos algún día lo hará por si solo y gran sorpresa nos llevamos cuando lo hacen por primera vez, “los traen al revés” pero no importa, ya lo hicieron solos.

De igual manera sucede con nuestros sueños, cuando comenzamos y no los dejamos, sabemos que en el futuro, tal vez no sabemos cuando, pero los veremos realizados tarde que temprano.

Desafortunadamente llegan momentos en nuestra vida en que dejamos de soñar, nos volvemos apáticos, conformistas o tal vez nos gusto el confort en el que estamos en ese momento que ya no nos interesa arriesgarnos, ya no queremos dar y cuando ya no somos capaces de dar tampoco lo seremos de recibir, cuando ya no queremos invertir tampoco obtendremos ganancia alguna y nos hacemos cautivos de nosotros mismos, y no necesariamente por que estemos en una cárcel literal, nuestro cautiverio puede ser nuestras propias circunstancias, nuestro mal genio, pleitos dentro del hogar, las drogas, el alcohol, la mentira y solo por nombrar algunas cosas y tarde que temprano caeremos en monotonía, tristeza y el Señor nos llamo para ser libre, Salmo 126:1-3 dice:

“Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sión, seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa y nuestra boca de alabanza, entonces dirán entre las naciones… Grandes cosas a hecho Jehová con éstos”.

Que grandes ejemplos tenemos cuando algo se convierte en un sueño:
– A Noe se le dio la tarea de hacer un barco, y termino siendo su sueño y actuando con su fe en Dios siguió las órdenes al pie de la letra y por 100 años trabajo en ella y vio su sueño realizado.
– A Moisés le dieron la encomienda de liberar al pueblo de Israel y así lo hizo pero después se volvió su sueño el poder llevarlos a la tierra prometida, no puedo entrar pero Dios le permitió ver a lo lejos esa tierra por la que habían caminado 40 años.
– Salomón tuvo un sueño plantado por Dios y vio la grandeza de Dios mismo reflejado en el majestuoso templo que se edifico, un sueño hecho realidad.

La voluntad de Dios es hacer grandes cosas con nosotros y a través de nosotros, pero lo grande o chico dependerá también de uno mismo, de que tan grande soñemos.

Lo triste es que en nuestro caminar diario encontraremos de todo tipo de gente que nos va a querer desanimar, “tu no sirves para nada”, “tus sueños son pura ilusión”, “no vale la pena”, “no lo vas a lograr”, “pon los pies en la tierra es demasiado para ti”, etc.

– ¿Que hubiera pasado si Noe se deja llevar por las criticas y burlas de tantos años?;
– ¿Qué hubiera pasado si Moisés se “hubiera” dejado influenciar por tanta queja, rebeldía y criticas del pueblo de Israel? yo creo que los abandonado en el desierto.
– Y que tal el rey Salomón al ver la titánica labor que se tenía que hacer en el templo se arrepiente, no solo por su construcción, sino el traslado de los materiales de lugares tan lejanos y mejor, no solamente se evita la molestia de tal construcción sino que no se gasta las grandes riquezas que se tenían acumuladas (Crónicas capts. 3 y 4).

Y así podríamos referirnos a un sin fin de cosas, no solamente por que la Biblia los relata, sino que nuestra propia historia de vida podría dar testimonio de cuando hemos abandonado un sueño, sea por iniciativa propia o por influencia de los demás.

Sin embargo, no importa en que tiempo estemos, que edad tengamos, cuales sean nuestras circunstancias, NUNCA SERÁ TARDE PARA SOÑAR, PARA COMENZARDE NUEVO.

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