Solo Dios conoce las verdaderas intenciones y acciones de la multitud de personas que se consideran “buenas cristianas”. Nosotros únicamente alcanzamos a ver lo externo en ellas, pero solo Dios mira el corazón de cada uno de manera particular; por lo tanto, somos incapaces de juzgarlas.

Solo Dios sabe distinguir entre las multitudes quien tiene un corazón dispuesto para seguir sus enseñanzas…     ¡Nadie más!

Es muy fácil aparentar un “genuino cristianismo” por el hecho de asistir a la iglesia cada semana, por conocer e interpretar versículos bíblicos, por  llevar algún distintivo que nos identifique como seguidores de Cristo; pero solo Dios sabe si eso que aparentamos concuerda con lo que en realidad somos.

SOLO DIOS TE CONOCE.

Solo Dios conoce de manera exacta el verdadero motivo de tus deseos,  intenciones y acciones; su viva presencia en tu interior los examina de continuo.

¡Imposible que te ocultes de Dios!

¡Imposible justificar tus acciones ante él!

“Oh Eterno Dios, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Eterno Dios, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender”

Salmo 139:1-6

 

Autor: Victor Rodriguez R.

Derechos Reservados 2021

Impactos: 2