Salmo 124 es el ojo del pasado, y repasa la historia de la misericordia de Dios hacia ellos en el pasado. En los versículos 1 al 3, de este Salmo 124, leemos: “De no haber estado el Señor por nosotros, diga ahora Israel, de no haber estado el Señor por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres, vivos nos habrían tragado entonces, cuando se encendió su furor contra nosotros”. Al mirar los israelitas a su historia pasada, era evidente que Dios había actuado en sus vidas, haciendo posible que subieran a Jerusalén para adorar. Por lo tanto estaban expresando su gratitud a Dios. Y en el versículo 4, leemos: “Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente” Ésas podrían ser las aguas del Mar Rojo, las aguas del Río Jordán o las aguas de las circunstancias en las cuales ellos se encontraron muchas veces. Así es que el salmista dijo en los versículos 6 y 8: “¡Bendito sea el Señor, que no nos dio por presa a los dientes de ellos! Nuestro socorro está en el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra”. Ellos sabían que era Dios quien les había ayudado, y por ello estaban adorando al Creador. Llegamos ahora al

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